domingo, 22 de septiembre de 2013

Huashan, China, La Montaña Sagrada



Situado a sólo 120 kilómetros al este de la ciudad de Xi'an, en la provincia de Shaanxi en China. Huashan es una de las cinco montañas sagradas y uno de las más populares atracciones turísticas. Es apreciada por el hermoso paisaje natural y los antiguos templos taoístas, pero Huashan es más famosa por el peligroso sendero que hay en su cumbre. 


La montaña de Huashan tiene cinco picos. Si se mira desde cierto ángulo la montaña parece una flor. Si eres valiente y tienes la suerte de llegar a la cumbre, serás recompensado con una vista increíble de todo el complejo de montaña.


Las personas que aceptan el desafío de hacer excursiones por este sendero suelen ser jóvenes temerarios que utilizan esta oportunidad para demostrar su “mala destreza”, ya que, por desgracia, muchos de ellos tienen accidentes mortales. Se estima que hay alrededor de unos 100 accidentes mortales en el sendero de Huashan cada año, pero "gracias" a la censura china no existen registros oficiales de este tipo de incidentes. 


El sendero y los templos fueron construidos durante muchas décadas por los monjes taoístas, no fueron pocos los que dejaron sus vidas en su construcción, aunque para ellos, morir en esta sagrada empresa fue todo un honor. Tan solo hay que imaginar lo complicado que es ascender a pie para hacerse una idea de la enorme tarea que les supondría subir todos los materiales empleados para la construcción de los templos. Maderas, grandes bloques de roca, etc.… 


Desde Hua-Shan, nombre que también tiene el pueblecito que hay en las faldas del monte, se tarda unas diez horas en ascender a pie hasta el templo más alto. Para los más vagos o menos temerarios, existe la posibilidad de subir en teleférico hasta el pico este. El ascenso también es impresionante y no apto para los que padecen de vértigo, aunque para los chinos taoístas que peregrinan todas las primaveras es algo demasiado caro, y queda prácticamente para el uso de los turistas extranjeros. 


Sin duda, un paseo que corta la respiración, tanto por el peligro que conlleva como por la belleza del lugar. Uno de esos lugares únicos en el mundo y que uno debería de visitar por lo menos, una vez en alguna vida. 


La parte más peligrosa del recorrido es la conocida como “Changong Zhandao”, de casi 4 metros de largo y unos 30 centímetros de ancho, a lo largo de un camino vertical acantilado, donde sólo un paso en falso significa caer al abismo. Otro tramo vertiginoso es el conocido como “Dragón negro”, esculpido en una larga y empinada arista de la roca de tan apenas unos centímetros de anchura. Continuando la ruta encontramos paredes prácticamente verticales, donde hay que trepar agarrándose a oxidadas cadenas y vetustos escalones. La “Garganta de los cien escalones” es el más espectacular, ascendiendo por una pendiente de 90º. Pequeñas pasarelas incrustadas en la roca, apenas unos tablones temblorosos, son el único paso para acceder a otros puntos más elevados del trayecto. En invierno, la nieve y el hielo todavía dificulta más la ascensión, convirtiéndola en algunas épocas en algo imposible.


Algunas partes de esta peligrosa ascensión solo deberían de ser accesibles para gente versada en las artes de la escalada o el montañismo, pero no es así, y muchísima gente sin preparación se atreve con esta hazaña, pues llegar a la cumbre es todo un reto, tanto espiritual como físico y la recompensa es grande.